Caso de éxito
Un despido disciplinario que terminó en indemnización por improcedente
Despedido por unos hechos que no reconocía y con cero euros de indemnización, consultó cuando ya habían pasado doce de los veinte días hábiles.
28.600 €de indemnización reconocida en el acto de conciliación
Situación
Técnico de mantenimiento con once años en la empresa, recibió una carta de despido disciplinario por supuestas faltas de puntualidad que no constaban en ningún registro. La carta no incluía indemnización y la empresa le ofreció firmar un finiquito «para no complicarse». Consultó con doce días hábiles ya consumidos.
Qué se hizo
El abogado laboralista presentó la papeleta de conciliación al día siguiente, pidió a la empresa los registros de jornada que la ley obliga a conservar y preparó la demanda por despido improcedente con los recibos de nómina para calcular la indemnización de 33 días por año trabajado.
Resultado
En el acto de conciliación, sin llegar a juicio, la empresa reconoció la improcedencia del despido y pagó 28.600 € de indemnización más el finiquito completo. El trabajador cobró en un plazo de treinta días.